Bogotá, Colombia – Daneidy Barrera Rojas, mejor conocida como ‘Epa Colombia’, pasó de ser una influenciadora de redes sociales a convertirse en una de las figuras más controversiales del país, luego de ser condenada por actos de vandalismo en una protesta del 2019. Su caso ha desatado un intenso debate sobre la proporcionalidad de la pena, los derechos de los manifestantes y el uso de la justicia en Colombia.
Los Hechos: ¿Cómo empezó todo?
El 21 de noviembre de 2019, en medio de una jornada de protestas en Bogotá, ‘Epa Colombia’ publicó videos en sus redes sociales donde se le veía destruyendo una estación de TransMilenio con un martillo. Sus acciones desataron indignación, y rápidamente la Fiscalía General de la Nación inició una investigación en su contra.
Las imágenes viralizadas la llevaron a enfrentar cargos por daño en bien ajeno agravado, perturbación en servicio de transporte público, colectivo u oficial, e instigación a delinquir con fines terroristas.
Condena y Sentencia
Inicialmente, el Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá la sentenció a 46 meses y 6 días de prisión. Sin embargo, la Fiscalía apeló la decisión y el Tribunal Superior de Bogotá aumentó su condena a 63 meses y 15 días (5 años, 3 meses y 15 días), además de una multa y la prohibición de usar redes sociales.
El 27 de enero de 2025, la influenciadora fue trasladada a la cárcel El Buen Pastor en Bogotá para cumplir su condena.
¿Podría quedar en libertad?
Su defensa ha intentado obtener la prisión domiciliaria, argumentando que Barrera es madre de una menor de edad que la necesita. Sin embargo, hasta ahora estas solicitudes han sido negadas.
Además, su equipo legal planea llevar el caso a instancias internacionales, denunciando posibles irregularidades en el proceso y buscando la reducción de la pena o la impugnación de la condena.
Reacciones y Opinión Pública
La condena ha generado una división de opiniones:
- Seguidores y familiares han pedido su liberación, resaltando su labor como empresaria y generadora de empleo.
- Figuras públicas, incluyendo el presidente Gustavo Petro, han cuestionado la severidad del castigo y sugieren que la decisión judicial pudo estar influenciada por su origen humilde.
- Otros sectores de la sociedad defienden la sentencia, señalando que sus actos afectaron bienes públicos y promovieron la violencia en las protestas.
Conclusión
El caso de ‘Epa Colombia’ sigue siendo un tema de debate en Colombia. Mientras su defensa busca alternativas para reducir su condena, las autoridades han mantenido firme la decisión. Su historia refleja la compleja relación entre las redes sociales, la justicia y el derecho a la protesta en el país.